Ocho años de alianza con Grupo Altea: los resultados que consolidan la formalización de la minería artesanal en el Chocó
Desde la acreditación de Grupo Altea ante la Iniciativa Suiza de Oro Responsable en 2018, la alianza con la Fundación Atabaque ha acompañado la formalización de miles de mineros y mineras artesanales del Chocó. El Informe de Sostenibilidad 2025 de Grupo Altea confirma el alcance de este trabajo conjunto. Ocho años después de que Grupo […]
Desde la acreditación de Grupo Altea ante la Iniciativa Suiza de Oro Responsable en 2018, la alianza con la Fundación Atabaque ha acompañado la formalización de miles de mineros y mineras artesanales del Chocó. El Informe de Sostenibilidad 2025 de Grupo Altea confirma el alcance de este trabajo conjunto.
Ocho años después de que Grupo Altea se acreditara ante la Iniciativa Suiza de Oro Responsable (Swiss Better Gold, SBG), la alianza que ha sostenido con la Fundación Atabaque en el Chocó deja resultados que confirman el valor del trabajo sostenido en el tiempo, incluso en los años en que la Fundación debió pausar sus actividades técnicas por la falta de recursos de cooperación internacional.
El Informe de Sostenibilidad 2025 de Grupo Altea, publicado este año, recoge el balance de casi una década de gestión conjunta con comunidades minero-artesanales del Chocó, en temas que van desde la formalización y la debida diligencia hasta la bancarización y el acceso a agua potable.
1.912 mineros y mineras artesanales acreditados bajo los parámetros de la Iniciativa Suiza de Oro Responsable (SBG) en 8 años de trabajo mancomunado.
3.500 mineros y mineras artesanales formalizados y 18 Unidades Productivas Mineras (UPM) formalizadas a través de procesos de acompañamiento.
100% de bancarización de los proveedores directos de la cadena de suministro.
“Ocho años de alianza con la Fundación Atabaque nos enseñaron que la debida diligencia no se logra desde un escritorio: se construye en el territorio, minero a minero, año tras año. Ellos conocen el río y a cada familia minera; nosotros aportamos la trazabilidad y el acceso a mercados internacionales. Ninguno lo logra solo. Por eso hoy podemos decirle a un comprador en Suiza o de cualquier lugar del mundo, con total certeza, de dónde viene cada gramo de oro que exportamos.”
-Luis Fernando Ossa- Oficial de Cumplimiento Grupo Altea-

De la pausa de 2022 a la consolidación de 2025
El camino no ha sido lineal. En julio de 2022, la Fundación Atabaque debió suspender sus labores operacionales en terreno, después de casi 10 años de trabajo continuo, debido a la inestabilidad del mercado de metales preciosos y al cierre de proyectos de cooperación internacional. Pese a ello, la cadena de suministro construida junto a Grupo Altea y la Iniciativa Suiza de Oro Responsable se mantuvo activa, y en 2023 —“el año de la juntanza”, como lo llamó la Fundación— se retomaron actividades técnicas en terreno.
La producción formal de oro trazable en el Chocó creció de 6,30 millones de gramos en 2022 a 8,82 millones de gramos en 2025.
El recaudo de regalías por explotación formal de oro en el Chocó pasó de $49.644,53 millones en 2022 a $123.668,20 millones en 2025.
Buenas prácticas y acceso a mercados éticos
Más allá de las cifras de formalización, el informe destaca el compromiso de la alianza con los estándares internacionales de debida diligencia: cero casos de trabajo infantil, trabajo forzoso o violaciones de derechos humanos identificados en la cadena de suministro, y el 100% de las transacciones registradas en plataforma propia de trazabilidad. A esto se suman 63 proveedores beneficiados con sistemas de filtración y potabilización de agua en el Chocó, y cerca de 450 actores de la economía del oro capacitados en educación financiera.
Por qué es importante
Estos resultados confirman que la apuesta de la Fundación Atabaque por acompañar —no reemplazar— a las entidades competentes en los procesos de formalización, y por sostener alianzas de largo plazo con actores como Grupo Altea, rinde frutos medibles para miles de familias minero-artesanales del Chocó. Es también un proceso que invita a proyectar los próximos años de trabajo conjunto por una minería artesanal formal, responsable y con acceso a mercados justos.
